martes, 18 de febrero de 2014

martes, 11 de febrero de 2014

martes, 4 de febrero de 2014

Por la paz en Siria II

Después de unas horas por una ruta desierta, llegamos a una colina con un templo en su cima. La entrada estaba protegida con dos leones monolíticos. La presencia de aquellas esculturas me dieron ganas de escribir una historia.

Cámara: Leica lux c-3 
Siria, primavera 2010
T.B.R

martes, 28 de enero de 2014

''The Riff Raff''

Mi esperanza en el Rock renació este verano al oír un nuevo grupo. Y yo que pensaba que se iba a ahogar entre tanto ''rock alternativo'' como lo llaman ahora. 

Aquí dejo dos de sus canciones.



T.B.R

Por la paz en Siria I


Norias de Hama 
Cámara: Leica lux c-3 
Siria, primavera 2010
T.B.R

martes, 14 de enero de 2014

EGO

Salté, y aunque creí ver toda mi vida pasar por delante, como afirman siempre los que casi llegaron a conocer la muerte, no vi nada relevante. Sí, no se lo esconderé, traté suicidarme, pero me desperté en mi cama: había sido un sueño. Mi creador jamás hubiera matado a su personaje favorito, a su media guayaba, yo, Dorrego Garrido, quiste de su imaginación. 

Aunque haya sido un sueño y no haya conocido la muerte de verdad, he quedado intrigado al no haber visto casi nada antes de morir. Era como si durante unos instantes hubiese flotado en la Épure de Monge, en donde logré vislumbrar el día de mi creación, qué digo, mi Nacimiento, casi dos años atrás. Era un día feliz para mi creador, que avanzaba en sus temas amorosos, y decidió escribir una historia absurda sobre el amor. Sí, qué otra cosa aceptable se puede decir sobre el amor? Así que creó su primer personaje, un hombre feo, viejo, frío, feo en todos los aspectos y bastante inexperto en lo que se refiere a las emociones humanas, racional eufemísticamente; yo. 

Desde aquel día me tiene encerrado con sus personajes y de vez en cuando me saca a pasear. A veces pienso que no debería quejarme, porque mis compañeros no lo tienen tan fácil. Juan Justicia Jurado apareció una sola vez, para hacer de muerto. Mi querido hermano, Rigoberto Garrido vivió una aventura terrible en Felicidad, ese país en el que hay que ser feliz, y no volvió. Y en lo que se refiere mi querida Matilde, ya no la volví a ver desde que fui creado. No, si dentro de lo que cabe soy el personaje estrella aquí! Sin embargo, aunque mi escritor me ofrezca esta vida tranquila y agradable, con pensión completa en un lugar bastante limpio y ordenado, he de decir que es duro esto de ser un personaje, es duro depender de un escritor vago que últimamente ya no escribe. Me ha dejado en un rincón, apartado de su protegida, Imaginación. Claro! ahora que el señorito empezó con Arquitectura, sus bellos proyectos áureos ya no le dejan tiempo para mí, Quiste cacofónico. 



T.B.R

"No volveré a ser Joven"

El otro día me encontré por casualidad, con un análisis de uno de los poemas que más me gusta de la poesía española, por lo que me inspira y por su fuerte brevedad. Quizás sea eso, no, seguro que es eso: la brevedad deja paso a la libre interpretación! Este análisis lo escribí en la escuela secundaria hace un tiempo ya. Reconocerán fácilmente el rigor estúpido impuesto por la Primera Fábrica a la hora de escribir el análisis y me perdonarán haberlo guardado ya que hace la lectura más larga. No obstante he querido publicar el texto íntegro.



Comentario de Texto: " No Volveré A Ser Joven "



      Que la vida iba en serio                                              7 -
      uno lo empieza a comprender más tarde                   11 A
      -como todos los jóvenes, yo vine                               11 -  
      a llevarme la vida por delante.                                   11 A

 5- Dejar huella quería                                                      7 -
      y marcharme entre aplausos                                      7 b
      -envejecer, morir, eran tan sólo                                  11 -
      las dimensiones del teatro.                                         9 B

      Pero ha pasado el tiempo                                           7 -
10- y la verdad desagradable asoma:                              11 C
      envejecer, morir,                                                          7 -
      es el único argumento de la obra.                              11 C



Análisis

No Volveré A Ser Joven es un poema de Jaime Gil de Biedma (1929 – 1990), escrito en la primavera de 1967, publicado en su libro: Poemas póstumos (1968). En el poema explica que el tiempo ha pasado, que él se ha hecho mayor y que su visión idealista de la vida ha cambiado. Se da cuenta de la importancia del envejecimiento y de la muerte. El tema principal en su poema es el paso del tiempo (en cierta manera el tempus fugit); la muerte es uno secundario. Vemos que desarrolla este tema mediante una cierta estructura en tres partes, desde su juventud hasta su estado actual, la madurez: la primera (versos 1 – 2) en la que ha constatado que el tiempo ha pasado, ha vivido; la segunda (versos 3 – 8),  sus ambiciones pasadas, su visión anterior de la vida; y la tercera (versos 9 – 12), la visión de la vida que ha adoptado nuevamente expresada por el ‘’pero’’, que voy a analizar posteriormente. Para marcar la diferencia entre estas posibles partes, el autor utiliza en la primera parte el pretérito perfecto simple y el presente, siendo estos acciones acabadas. En la segunda parte predominan verbos en imperfecto con valor de sustantivo aunque hay un pretérito perfecto simple que da anterioridad a su visión de la vida. En la última parte aparecen el pretérito perfecto compuesto y el presente de indicativo que se enfrenta a él. Utiliza este presente de verdad irrebatible para mostrar la contundencia con que su nueva visión de la vida ha irrumpido en su ser. Como podemos ver, esta estructura no se corresponde exactamente con la estructura externa. En efecto, el poema está compuesto de tres estrofas de cuatro versos que no siguen un esquema fijo, suelen ser alternancias de heptasílabos y endecasílabos, con un eneasílabo aislado. Los versos impares riman en asonante (este esquema me hace pensar en la Silva arromanzada de Gustavo Adolfo Bécquer y de Antonio Machado). En lo que se refiere a la musicalidad, no hay que despreciar la acentuación aguda al final del verso 11  con la palabra morir y la anáfora en bimembración de ese mismo verso y del sexto, que le dan vigor a la palabra envejecer y sobre todo a la palabra morir.

Pese a la corta extensión del poema, encontramos muchos recursos estilísticos como son: el leve paralelismo (en los versos 5 – 8), al inicio de cada verso con un infinitivo y la bimembración (versos 5 – 6), en polisíndeton que le dan un carácter nominal al poema y además les permiten al autor insistir en los deseos que tenía cuando era joven. Los hipérbatos que posibilitan el paralelismo anterior anteponiendo los infinitivos, dándoles más importancia, creando una atmósfera monótona, están presentes en todo el poema. Esta manera trabajada de escribir las oraciones (dándoles un aspecto más culto) está en contraposición con las frases hechas como ‘’llevarme la vida por delante / Dejar huella  / marcharme entre aplausos / iba en serio‘’, que son elementos relativamente coloquiales. Curiosamente, esto no es una coincidencia: en una entrevista que le hacen al poeta en 1987, afirma que este poema lo había escrito con el lenguaje de un adolescente, aunque tuviese 38 años. Hablando de elementos típicos en la poesía de Jaime Gil de Biedma, el tono un poco irónico, conseguido en estos versos, mediante la metáfora: ‘’las dimensiones del teatro’’, que se refiere a las dimensiones que toman el envejecimiento y a la muerte, a la duración de la vida  (ya que estos marcan respectivamente la duración y el punto en el que termina la vida) y la metáfora: ‘’es el único argumento de la obra’’, que concluye el poema afirmando que envejecer y morir son la razón de la vida. Además estas dos metáforas refiriéndose al teatro nos pueden trasladar a la Grecia antigua.

Por último quería subrayar la importancia que toman la palabra "pero" al inicio del noveno verso y el único adjetivo del poema que califica al sustantivo verdad. El pero es una conjunción rompedora en la estructura interna del poema, visto que abre paso a la confirmación de que ‘’el tiempo ha pasado’’, al presente de indicativo: o verdad en este caso, que Jaime Gil de Biedma califica de “desagradable”, dándole al poema un tono triste y nostálgico y además la personifica con el verbo “asoma”. Aquí el poeta barcelonés nos enseña su gusto por la adjetivación muy selectiva, casi ausente.

En definitiva, este poema representa perfectamente lo que los críticos llaman la poesía de la experiencia, en la que el autor escribe sobre algo que ha vivido a lo largo de su vida, sobre los cambios que ha presenciado desde su juventud hasta su actualidad y los sentimientos que han desatado los cambios. Es curioso porque esto se acerca mucho a las narraciones en las que el protagonista se va formando a lo largo de la historia: la vida, se acerca al Bildungsroman e incluso, a poemas anteriores como Ítaca de Constatinos Cavafis [poeta griego].  Me atrevo a lanzar la hipótesis de que el poeta griego haya tenido una mínima influencia en Jaime Gil de Biedma, que compartía un punto en común, la homosexualidad y que sobretodo fue un pionero de la poesía de la experiencia. Comprobamos después de este análisis que No Volveré A Ser Joven, calificado por Jaime Gil de Biedma como el mejor de sus poemas, está marcado por una crisis existencial, ‘’de la madurez, del fin de la juventud’’ [según sus  palabras exactas] que vivía en aquel momento y es la de la transición entre su juventud y su madurez.                                                                                                                   


                                                                          T.B.R

lunes, 14 de octubre de 2013

4'33'' John Cage

Los diferentes silencios




La revolucionaria obra de John Cage, 4' 33'' es la reivindicación pura del silencio. En efecto el silencio no es una nota, pero es el que permite a cualquier otra obra de ser como es. Sin silencio el silencio, las notas se seguirían con un ritmo atropellado, una obra no tendría ni principio ni fin.

En 4' 33'' John Cage hace prevalecer la presencia del cero de la música, y curiosamente esta ausencia de sonidos presenta los ruidos que vienen del escenario.









lunes, 4 de marzo de 2013

Cochecitos en cinco piezas

El señor Pieter van der Siege, director del sector de relaciones humanas de la empresa Tryumph de Ciudad Gris decidió organizar una actividad para crear una cierta unidad y un cierto entendimiento entre los cinco trabajadores de su departamento. El juego consistía en que cada uno de los integrantes tuviese que construir un coche con cinco piezas diferentes. Cada uno tenía a su disposición cinco piezas iguales que representaban una parte del coche: uno tenía las ruedas, otro el motor, otro las luces, etc.… Y juntos tenían que, mediante acuerdos e intercambios de piezas, construir su propio coche. Fue un desastre. Cada uno intentó hacerlo por su cuenta, intentando trueques absurdos o injustos. Unos consiguieron más piezas que otros, verbigracia pedían dos carrocerías por un motor, y así solo la minoría consiguió casi construir el cochecito (parecía una representación fallida del modelo económico de David Ricardo).

Esta situación es perfectamente comparable a la de los ciudadanos que tienen un derecho y un deber a la participación ciudadana en la sociedad, teniendo en cuenta que los deberes de unos son los derechos de otros y viceversa, y que también cada individuo es libre de participar en la sociedad a su manera: cada uno es libre de elegir qué deberes cumple y qué derechos se permite. En esta actividad se suponía que cada uno de los participantes tenía que conseguir montar un coche. Cada integrante tenía derechos: las piezas que recibía del intercambio, y tenía sus deberes: las piezas que daba a los demás para que también pudiesen construir un coche. En una democracia perfecta, cada persona tiene la misma cantidad de derechos y deberes que los demás, es decir, cada trabajador de Tryumph hubiese intercambiado equitativamente, y hubiese conseguido construir su propio coche. En una soberanía perfecta, uno solo posee todos los derechos y el resto solo tienen deberes, esto es, cuatro trabajadores hubiesen dado todas las piezas a uno en particular, y este hubiese guardado los cinco coches para él. Durante la actividad de Pieter, cada uno buscó su beneficio, se podría situar entre los dos extremos descritos, en una sociedad liberalizada (sobre todo económicamente). Y así es, en nuestra sociedad, el objetivo del individuo es triunfar: ir a la universidad, graduarse con un máster, casarse, tener dos hijos y vivir en un barrio satélite de Ciudad Gris, en otras palabras, tener más derechos que deberes, y sobre todo más derechos que los demás gracias al dinero que estructura nuestra sociedad (porque lamentablemente en nuestra sociedad se ha confundido tener derechos con poseer dinero). En suma, para triunfar en nuestra sociedad hay que dejar los deberes en un segundo plano.

Y es curioso ver que la escuela, el lugar donde se forman las futuras generaciones, donde desde el principio nos enseñan a ser respetuosos, a cumplir nuestros deberes y así valer nuestros dignos derechos, es también el lugar donde nos enseñan el senderito del triunfo. Pensé en aquellos pocos niños rebeldes que desde el principio, en la maternal "se portaron mal" y me pregunté, si realmente eran mejores los cinco ''triumfadores'', en sus altos puestos que no supieron ni siquiera montar cinco cochecitos. [Incongruente: yo mientras critico esta contradicción también voy a la escuela y también me veo confinado a encaminarme en la vía del triunfo].

Es inevitable que algunos individuo tengan más derechos y menos deberes que otros. Lo comprobamos en la actividad de Pieter y en la vida cotidiana, la libertad es perjudicial para algunos que se ven limitados en derechos y es benigna para otros. Si queremos que en nuestra sociedad la ciudadanía sea un derecho y un deber de cada individuo, si queremos que a la hora de llevar a cabo el ejercicio de Pieter, no se disputen tontamente cinco hombres por unas piezas, ha de cambiar nuestra concepción del triunfo.

T.B.R

martes, 26 de febrero de 2013

jueves, 7 de febrero de 2013

Sonrisas

Tuve o tengo un hermano que jamás había viajado de verdad. Siempre hacía viajes organizados por agencias de turismo. Yo como firme opositor a estos tipos de viajes lo incité a que hiciera un viaje en el que tuviese una interacción con el lugar en el que estuviese.

Así fue como empezó el primer viaje de Rigoberto Garrido. Al principio pensó que podría organizar su verdadero viaje en una agencia de turismo, pero pronto se dio cuenta de que eso era imposible, así que emprendió la búsqueda de su destino. Para ello fue a los archivos de la biblioteca nacional de País Gris y en el subsuelo aséptico logró encontrar los Atlas que necesitaba. Volvió varias veces y al cabo de una semana había conseguido reagrupar páginas enteras de información sobre su destino lejano.

Cuando al fin llegaron las vacaciones, salió de viaje con su deux-chevaux. En su inicio, el viaje fue fácil, condujo por la autopista y luego, poco a poco se fue internando en las nacionales, en las regionales, hasta que llegó a las comarcales, que eran finas huellas separadas por motas de césped. Según supe, ese fue el trayecto más penoso, porque el ripio enlentecía el avance del pequeño coche. Los quilómetros recorridos por día se habían reducido logaritmicamente. El viaje se fue complicando: el auto levantaba una humareda de polvo que lo envolvía constantemente al pararse, la comida empezaba a escasear y los pinchazos de ruedas fueron   produciéndose hasta que Rigoberto se quedó sin ruedas de recambio.

Tuvo que abandonar el deux-chevaux definitivamente en el pueblo fronterizo de País Gris cuando pinchó por tercera vez y continuó su viaje caminando. Al cabo de un día, llegó al puesto avanzado de aduana del país Felicidad. Cuando los aduaneros controlaron sus papeles, mi hermano mostró con fineza su encono diciendo que en cientos de quilómetros de carretera (prefirió no decir huellas) no había encontrado ni una sola gasolinera. Los aduaneros asintieron desinterados, con una sonrisa y le contaron unas cuantas bromas mientras le validaron su visa de entrada en el país, pero Rigoberto no se rió mucho. Siempre fue un poco seco. Ya en aquel puesto fronterizo notó un ambiente extraño además de haber oído en uno de los cuartuchos, un policía que murmuraba a otro: ''Mira, yo te aprecio: trabajas bien, eres honrado y nunca he tenido problemas contigo... pero la ley es la ley y si no la respetas te voy a tener que quitar la placa... por no meterte directamente en la cárcel...''

Cuando ya marchaba hacia la capital de Felicidad, se paró al lado suyo una patrulla de policía y lo detuvo. Uno de los policías le pasó las esposas por las muñecas con una gran sonrisa y para gran asombro de Rigoberto, también le contó una serie de chistes. Lo llevaron hasta la comisaría y aunque allí fue acogido con mucha diligencia, lo metieron en una celda. A medida que avanzaban los días el trato que recibía iba siendo cada vez más humano y su humor iba empeorando; tenía la impresión de estar rodeado de seres alienados. Al cabo del tercer día los guardias viendo que la situación solo empeoraba se lo llevaron a un cuarto especial donde lo desnudaron y lo metieron en una gran bañera de agua caliente. Pese a que Rigoberto estuviese encantado con aquel baño tan agradable, lo rechazó e intentó huir pero los guardias con una sonrisa, lo metieron a la fuerza y una vez dentro el detenido ya no protestó: estaba feliz. 

No tuve más noticias de la existencia de Rigoberto Garrido.


Cámara Leica lux-c 3   El Chaltén 2010
T.B.R

miércoles, 6 de febrero de 2013

Reforma permanente del Dignísimo Diario

Estimados Lectores:

He estado inactivo durante bastante tiempo, no obstante he tenido tiempo para reflexionar. Si bien que he decidido que mis textos y fotos saldrían publicados en el Dignísimo Diario con un periodicidad mínima de dos semanas. 

Cordialmente, Dorrego Garrido.





T.B.R






jueves, 22 de noviembre de 2012

La Ciudadela de Alepo


Estuve por Siria hace ya un cierto tiempo, cuando todavía la dictadura no se tambaleaba. Por supuesto pasé por Alepo. Y nada más llegar me sorprendió el tamaño de la fortificación que se eleva encima de  colina, y no solo eso, sino la enorme red de pasadizos, túneles y catacumbas que estaban bajo tierra.
Cuando entré en la citadela  me encontré en un ambiente distinto, en una época diferente: las callejuelas eran sinuosas, al norte había sinagoga antigua y en el medio un anfiteatro. Curiosamente me costó comprobar que no había ningún elemento moderno allá dentro que me situara en el presente. 


Cámara: Leica lux c-3 

Siria, primavera 2010

T.B.R


Señora Topacio

Ayer pasé por delante de mi antiguo instituto en Ciudad Gris, un edificio racionalista, de ladrillo amarillo, y vi la ventana de la clase del primer piso, en donde antaño me daba clase aquella profesora de física, María Topacio, (como la piedra preciosa) una mujer bajita, bizca y cándida que se había resignado, pese a su increíble potencial, a dar clase a jóvenes que nada querían saber de la física.
Me acuerdo que un día contó toda su historia, contó por qué se comportaba de forma tan ingenua con los alumnos y por qué se había resignado a aquella vida estéril desde hacía treinta años. Al parecer, justo después de acabar sus estudios prestigiosos inició una carrera de investigación en un laboratorio que tuvo que abandonar en pocos años, ya que sus investigaciones no habían dado ningún fruto. Desde que había empezado aquella labor de investigación nada había en sus cálculos, ni la milmillonésima de una constante, ni la interferencia de alguna onda casi inexistente en sus aparatos de medida, ni siquiera las fuerzas gravitatorias más prescindibles de alguna partícula subatómica que no tomaba en cuenta durante un experimento. Con tan enormes cálculos usaba un cuadernillo para hacer una suma, que luego se veía obligada a tirar a la papelera visto que no tenía suficiente espacio en su casa para guardarlos. Durante aquellos años de investigación, María Topacio buscaba la integración perfecta de los datos reales en sus cálculos interminables. Sin embargo, cuando se dio cuenta de que aquello era imposible si no despreciaba lo mínimo (las pequeñas inexactitudes que mostraba la práctica y que no aparecían en sus cálculos teóricos), dejó su trabajo en el laboratorio y se fue a trabajar de profesora en el instituto de ladrillo amarillo. Se refugió en un mundo ajeno en el que los datos solo llevaban centésimas, un mundo que parecía invisible para una persona opuesta a cualquier simplificación, en un mundo del que no salió hasta su jubilación.
La volví a ver una vez mientras arrastraba su carrito de la compra, le dije que había sido alumno suyo y ella me respondió con los ojos idos y su sonrisa cándida que había tenido muchos alumnos.
T.B.R

lunes, 17 de septiembre de 2012

Comunicado Dorreguista

Calle de Istambul             (cámara: Leica lux-c 3, 2011)

Dorrego Garrido se encuentra atrapado en el hotel Anex, rodeado de cientos de papeles, intentando reunirlos para escribir al fin una historia. Por esta razón lleva sin escribir en el blog varias semanas. Me ha pedido que comunique a los Dignísimos Lectores que volverá pronto. 

Atentamente, un amigo íntimo de Dorrego Garrido, Wegstijn. (Begstain en español)


T.B.R

martes, 21 de agosto de 2012

Cabo de Gata III

El Mónsul

Mar Plata

Nowhere Woman

Cámara: Leica lux-c 3

2010/2011

T.B.R

Cabizbajo

Alto, un poco cabizbajo, giraba la cabeza redonda de lado a lado, buscando a alguien que se lo llevara por un módico precio, era esclavo. No estaba solo, tenía compañeros, pero no comunicaban, tenían distintas procedencias.

Pasé a su lado, me paré, lo miré, le busqué un defecto, hasta lo toqué y me fui, no muy lejos, estaba yo también esperando a alguien.Permanecí mirándolo con mis bolsas de compra del supermercado en aquel subsuelo del centro comercial.

Permitiéndome el inciso de esta reflexión, he de admitir que pese a todos los medios a los que recurren estos centros de la felicidad, ya sean adornos de colores, juegos para niños o cualquier otra cosa edulcorada, seguirán siendo asépticos, impersonales y decadentes. Seguramente, si saco fotos desde ciertos ángulos de Chópingues diferentes, la foto sería muy parecida y la atmósfera igual. No responderé a la obvia pregunta: "Entonces, si tanto critica los centros comerciales ¿qué hacía usted allí?".

Hacía calor. La gente se acercaba a él como si fuese una fuente de frescor, yo también lo hice pensando lo mismo, sin saber que él pasaba el mismo bochorno (lo había notado al tocarlo y hasta diría que de su nuca emanaba un cierto aire cálido). Pasó un hombre que hizo lo mismo que yo pero se fue sin tocarlo. Vino un niño y también lo rozó. Con gesto automático, el Cabizbajo lo siguió con su ojo único, con un gesto desolado, rotando de izquierda a derecha su cabeza redonda y pesada.

Por fin llegó mi Espera y me fui. Creo que nadie compró aquel ventilador.



T.B.R 

lunes, 13 de agosto de 2012

Cabo de Gata II

El Grito (hay una cara en medio, me costó verla dibujada por De la Tour).



Mantis
Mariposa del aire

Iglesia del Cabo de Gata
Cámara: Leica lux-c 3

2010/2011

T.B.R

Calor

Estimados telediarios: 

Desde mi infancia, cuando todavía era Dorreguito, después de almorzar salía a pasear como de costumbre por las callejuelas medievales del casco antiguo de Córdoba en las tardes calurosas de verano. Realmente no hace falta afirmar que eran tardes calurosas de verano ya que en Córdoba los cuarenta permanecen día y noche durante el estío. Dorreguito saltaba de charco en charco de sombra que creaban las nobles casas para evitar los deslumbramientos verticales del sol mientras mi padre me contaba historias de la ciudad. Cada verano, pese al calor habitual, volvía a Córdoba a visitar a la familia y debo admitir que aquel calor además de insoportable me parecía totalmente normal.

Ahora, desde hace unos años, seguramente coincidiendo con la crisis, los distintos telediarios ofrecen durante el mes de agosto un apartado especial dedicado a una ola de calor ( "¡Qué afectará toda la Península Ibérica!" ) y cada año lo han de anunciar como algo extraordinario. Para sostener tan interesante y amenazadora noticia entrevistan a unos cuantos viandantes de las ciudades más calurosas y les preguntan qué les parece la ola. Da la casualidad que siempre eligen a los que se lamentan y no a los pocos realistas que dicen: "este calor es normal".

De esta manera, los telediarios en vez de explicar e informar (más de lo que hacen) sobre las causas y consecuencias de la crisis económica y financiera o sobre el conflicto en Siria, deleitan y desinforman a la audiencia hispano-hablante con estas entrevistas apuntaladas en contrafuertes de lamentaciones. Evidentemente, del calor todos saben algo, sin embargo pocos saben el porqué de la crisis española o que Siria es un objeto de intercambio en el tratado de Shangai. 

Bajo el sol y a cuarenta grados, año tras año, Dorreguito hubo de deambular sin notar grandes variaciones de temperatura por la antigua Córdoba.

Cordiales saludos, Dorrego Garrido.


PS: Algo curioso es que las lamentaciones sobre el terrible calor son del mismo tipo que la famosa: "Hay que ver los jóvenes de hoy en día ya no son lo que eran...", visto que los jóvenes así como el calor siempre han sido iguales con pequeñas variaciones a lo largo del tiempo.

Agosto 2012



T.B.R

Dorrego Garrido en Twitter

Facebook y Twitter

Además de ''sharear'' y de ''twitear'' este blog, puede seguir Dorrego Garrido por Facebook y Twitter. Se le encuentra bajo el nombre de Dorrego Garrido, único en el mundo.